Tips para tu Transmisión

La Transmisión Automática es la encargada de llevar y canalizar la fuerza del motor a las ruedas de tu vehículo a través de una serie de Engranes y Dispositivos de Fricción conocidos como discos y bandas. Uno de sus componentes más importantes es la llamada Caja o Cuerpo de Válvulas que responde a señales hidráulicas y electrónicas que indican a la transmisión cuando y como se deben realizar los cambios de velocidad, además de contar con una Bomba encargada de abastecer la presión hidráulica necesaria y así garantizar la lubricación adecuada. Aunque esto puede sonar simple, la transmisión es el componente más complejo en cualquier vehículo, ya que puede contener más de 1,000 partes que funcionan y se relacionan entre sí para obtener un rendimiento óptimo.

¿Por qué dar mantenimiento a tu Transmisión Automática?
No es extraño encontrarse con personas que desconocen la importancia de dar un mantenimiento periódico a su transmisión. Mismo que si se hace de manera adecuada tendrá un carácter preventivo, evitando así reparaciones mayores que pueden llegar a ser costosas y causar mayores inconvenientes a su tiempo. Como cualquier otra parte del vehículo, la transmisión contiene partes diseñadas para ser remplazadas periódicamente y así evitar que otras se dañen. El cambio de aceite, filtro y empaque cada 25,000 Km o 15,000 Millas es un servicio sencillo que prolongará el correcto funcionamiento de su transmisión.

11 formas de prolongar la vida de tu Transmisión

Checar los niveles de aceite de manera regular y adecuada (Ver el manual de propietario para detalles)

Mantener mayor precaución con los niveles de aceite en caso de que el vehículo sea sometido a uso rudo, que sea usado en terreno montañoso, en climas muy calientes, sea utilizado para remolcar ya que estas situaciones puede sobrecalentar el aceite y ocasionar que se dañe o se derrame.

Instalar un radiador externo cuando las condiciones son extremas. Jalar un remolque, las cargas muy pesadas o inclusive estar atascado en el tráfico pueden sobrecalentar la transmisión. Un radiador externo puede ayudar a prolongar la vida de tu transmisión reduciendo el calor y la fricción excesiva.

El cambio de aceite debe ser hecho con mayor frecuencia cuando se está bajo condiciones extremas. Un aceite en buen estado cumple con la función de lubricar correctamente las partes internas además de mantener la presión hidráulica necesaria para hacer que todos los componentes funcionen. La pérdida de la calidad del aceite es el primer paso para problemas mayores.

5. Atender cualquier problema en cuanto sea detectado. El costo de cualquier reparación tiende a elevarse en proporción a los kilómetros manejados desde que se detectaron los primeros problemas. Entre más tiempo se conduzca con un mal funcionamiento de la transmisión, más daño puede causarse y por lo tanto más costosa será la reparación.

6. Ten presente que después de un accidente o una reparación mayor del motor se vuelve más apremiante una revisión de tu transmisión.

7. El Motor y la Transmisión están íntimamente ligados, es por eso que el mal funcionamiento del motor puede causar síntomas similares a problemas de transmisión, lo más recomendable es mantener el motor en buenas condiciones.

8. Es muy recomendable utilizar las partes correctas para tu vehículo. En el caso de soportes anti vibración, flechas, puntas, líneas del radiador, etc. Ya que de no ser así puede causar daños a la transmisión.

9. Utiliza el freno de mano cuando estaciones el vehículo en una pendiente o terreno inclinado, esto evitará un esfuerzo innecesario del cable de velocidades.

10. Evitar que la transmisión presente fugas de aceite ya que esto ocasiona que bajen los niveles y la temperatura no sea la adecuada, disminuyendo la vida de la transmisión u ocasionando un daño total.

11. En condiciones extremas, nunca se debe de tratar de reducir la velocidad del vehículo solo con la trasmisión ya que este esfuerzo repentino desgasta la trasmisión haciendo que su vida útil disminuya.